fbpx
1080 x 1080 10

La casa propia post pandemia: un sueño vigente para el 2022


Varios son los factores que han conjugado en que adquirir una vivienda sea un poco más difícil, pero no imposible. El alza en la tasa de interés en los créditos hipotecarios y la incertidumbre política en la región son algunos factores que han pospuesto las inversiones y mantienen al mercado expectante a lo que ocurra en los próximos meses.  

________

La llegada de la pandemia del Covid-19 llegó a remecer los cimientos del mercado inmobiliario y de la construcción que tuvo que llevar sus salas de ventas al mundo digital, tal como lo evidenció el Reporte de Industria del primer trimestre elaborado por PlanOK, publicado en junio de este año, que durante los primeros meses del 2021 registró un aumento del 89% de las cotizaciones a distancia comparado mismo periodo de 2020.

“La transformación en la forma de comprar y cotizar una vivienda se volvió digital, lo que a su vez transformó al comprador en un cliente mucho más informado”, explica Bruno Vaccaro, Gerente General de PlanOK Perú y Colombia. A su vez, esto significa un desafío para las empresas en “mantener y cuidar las velocidades de venta, innovar con seguros y distintas opciones para proteger la compra en un periodo de duda y el cuidado de cada cliente potencial”, agrega.

Sin embargo, la pandemia también ha afectado al bolsillo de los futuros compradores. Adquirir una vivienda se ha vuelto más complejo debido al alza en la tasa de interés de los créditos hipotecarios, a lo que se suma la disminución en el plazo para pagar este tipo de préstamos. Hay que tener presente que Chile vivía en una excepción en Latinoamérica con tasas sumamente bajas y créditos a 30 años que eran casi únicos en la región, por lo que estamos retrocediendo a épocas que ya se vivieron, no es que estemos caminando a escenarios 100% nuevos”, agrega Carolina Garafulich, Gerente General de PlanOK Chile.

Ante este escenario, Garafulich afirma que la ecuación más simple es que si las familias no pueden acceder a comprar una vivienda, pueden optar por el arriendo o también por volver a vivir en la casa de sus padres y así ahorrar para invertir en una vivienda. 

Una mirada a Latinoamérica

Chile fue uno de los últimos países de la región en sumarse a un escenario de profundos cambios. Tras la revuelta social de 2019 y una pandemia mundial a comienzos de 2020, el mercado inmobiliario y de la construcción convive con una incertidumbre respecto a lo que puede ocurrir durante los próximos meses.

“Tanto en Perú como en Chile hay que agregarles escenarios de incertidumbre política que han afectado en el riesgo de nivel país, y por ende la dificultad para endeudarse para las empresas, lo que también rebota en las personas”, dice Vaccaro.

Perú ya lo hizo hace un tiempo previo a las elecciones. En aquel país la incertidumbre se instaló hasta el último minuto de las elecciones presidenciales: la economía se ralentizó y de poco comenzó a retomar el ritmo. 

En Chile ocurre algo similar. En un año electoral, en medio de una pandemia y una nueva carta magna en proceso, surgen candidatos que muestran modelos de país muy distintos, por lo que grandes inversiones estarán paralizadas ante una inminente primera vuelta y un resultado final de segunda vuelta en diciembre. 

Independiente de los resultados de noviembre y una probable segunda vuelta en diciembre, los potenciales nuevos compradores optan por la seguridad como uno de los valores más buscados por el mercado e influye en distintos niveles a la hora de adquirir una vivienda. A esto se suman las nuevas opciones que han surgido en la pandemia como vivir fuera de las grandes urbes y viajar solo para reuniones de trabajo.

¿Y la casa propia? 

“Este sueño no se olvida nunca y siempre se puede cumplir”, afirma Carolina Garafulich. 

Según el Informe de Estabilidad Financiera del Banco Central del segundo semestre “los recientes cambios estructurales al mercado financiero local comprometen la habitual intermediación de recursos de la cual la banca participa, especialmente en plazos más largos, así como la capacidad de los bancos para proveer servicios de cobertura cambiaria”. 

Al respecto, el Banco Central explicó que en el corto plazo las entidades bancarias han puesto condiciones más restrictivas para créditos a largo plazo tanto para personas como empresas. 

Las actuales condiciones del mercado solo han hecho que cambien las formas de llegar a la casa propia, algo que también se vio hace 10 años atrás, y que con el paso de los años se han mejorado. “Puede ser que sea el fin de un ciclo, pero es así, circular y tenemos que esforzarnos todos para volver a un nuevo ciclo más beneficioso, comenta Bruno Vaccaro.

Entonces, ¿sigue siendo buena idea invertir en una propiedad?, la respuesta es sí. “Un activo inmobiliario sigue siendo una inversión de bajo riesgo, con alta capacidad de apalancarse a bajo costo”, finaliza Garafulich. 

Read more...