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EDITORIAL: Confianza, el mejor activo al servicio de la productividad en construcción

Por: Ignacio Troncoso

¡Productividad! la nueva preocupación de todos los participantes de la actividad inmobiliaria y construcción. Suena obvio que debemos ser más productivos, buscar mayores retornos, conseguir ahorros y ser más eficientes en todo, pero se trata de algo mucho más profundo. El impacto en el medio ambiente debe mejorar, la sociedad esta cada vez menos tolerante y cada día que una obra está en operación, significa residuos, ruidos y otros inconvenientes difíciles de evitar (pero no imposible). Por otro lado, tenemos el efecto en las contrataciones, no se trata solamente de ahorrar en sueldos, el problema es que el personal es cada vez más escaso y los candidatos acceden a mejores trabajos en áreas distintas a la construcción, ser jornal de obra o inclusive especialista ya no atrae a los jóvenes. Prefieren ser meseros, call center o manejar UBER y Delivery antes que hacer carrera en obras y eso nos obliga a ser innovadores en soluciones constructivas.

La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) ya ha definido los 4 pilares de la productividad: Integración Temprana, Industrialización, Estandarización y Ecosistemas Digitales.

Se podría escribir mucho sobre cada uno de estos pilares, para eso se han realizado estudios, webinars y acabamos de terminar una E-MISIÓN sobre cada uno de los temas con la participación de importantes expertos internacionales. Pero la principal lección que nos queda es el valor de la confianza y la importancia del rol de los líderes si queremos incentivar la innovación y que todos se atrevan a cambiar.

Si nos basamos en la confianza, podemos lograr un gran impacto en productividad, por ejemplo, en la Integración Temprana, tanto de especialistas como la constructora, para que participen desde el inicio del diseño y así optimizarlo para beneficio de costos, plazos y constructibilidad. Asimismo, la confianza permite acordar programas de largo plazo que viabilizan inversiones industriales de mayores montos, pero que aportan importantes beneficios durante las obras, al traer componentes semi terminados. Esto traería obras más económicas, limpias y de menor plazo. Para alimentar esta confianza aparece el BIM, lenguaje inclusivo que promueve la colaboración en el diseño, construcción y posterior operación de lo construido.

La invitación, por lo tanto, antes de invertir en máquinas, contratos y otros, debemos invertir en generar confianza y credibilidad entre nosotros, un activo de mucho menor costo y que ya tiene mucho camino avanzado, gracias a la relación existente entre los socios de la CChC.

¡Confianza! El gran activo que es imprescindible y que puede aportar grandes beneficios para la productividad. Si pensamos bien, en cada obra existen importantes relaciones de confianza entre mandantes, contratistas, subcontratistas y profesionales involucrados, las cuales solamente deben modificarse un poco para que mejore la productividad. Es cierto que firmamos contratos, exigimos garantías y sujetamos los pagos a resultados, pero al final tenemos que confiar en que los trabajos se harán de buena manera, con los materiales y calidad adecuados. El último ejemplo ha sido la adopción de protocolos sanitarios, que no es otra cosa que un gran acuerdo para la estandarización de procesos y trabajo colaborativo, en busca del cuidado general.